El hombro congelado (capsulitis adhesiva) es una de las condiciones más dolorosas y limitantes del hombro. La cápsula articular se inflama y se contrae, haciendo que el hombro se vuelva cada vez más rígido hasta que los movimientos más simples —como peinarse, ponerse una camisa o alcanzar algo en un estante— se vuelven imposibles o muy dolorosos. Afecta principalmente a personas entre 40 y 60 años, y es significativamente más frecuente en personas con diabetes. Sin tratamiento, puede durar hasta 3 años. ¿Te diagnosticaron hombro congelado o sospechas que lo tienes? Hay opciones: fisioterapia especializada, infiltraciones y, en casos que no mejoran, liberación artroscópica con recuperación rápida. No tienes que vivir con esa rigidez y ese dolor. Un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento bien dirigido pueden devolverle movilidad a tu hombro en mucho menos tiempo del que crees.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS (APA)
1. Zuckerman, J. D., & Rokito, A. (2011). Frozen shoulder: A consensus definition. Journal of Shoulder and Elbow Surgery, 20(2), 322–325.
2. Bunker, T. (2009). Time for a new name for frozen shoulder—contracture of the shoulder. Shoulder & Elbow, 1(1), 4–9.
3. Dias, R., Cutts, S., & Massoud, S. (2005). Frozen shoulder. BMJ, 331(7530), 1453–1456.
4. Sheridan, M. A., & Hannafin, J. A. (2006). Upper extremity: Emphasis on frozen shoulder. Orthopedic Clinics of North America, 37(4), 531–539.
5. Pietrzak, M. (2016). Adhesive capsulitis: An age related symptom. Journal of Aging Research, 2016, 1–9. https://doi.org/10.1155/2016/8261949
6. Neviaser, A. S., & Hannafin, J. A. (2010). Adhesive capsulitis: A review of current treatment. The American Journal of Sports Medicine, 38(11), 2346–2356.
